
Instituto Nacional Penitenciario
En medio de las rutinas diarias del Centro Penitenciario de Gracias Lempira, este día la población penitenciaria vivió un momento distinto marcado por la esperanza y la cercanía humana. Una congregación de la Iglesia Evangélica llegó hasta el establecimiento para compartir una emotiva jornada de oración con los privados de libertad.
Entre cantos, reflexiones y palabras de ánimo, los internos encontraron un espacio para expresar sus sentimientos, renovar fuerzas y sentirse acompañados en su proceso de cambio.
Muchos compartieron que estás visitas representan un alivio emocional y una oportunidad para reencontrarse consigo mismos.
Los líderes religiosos brindaron mensajes centrados en el perdón, la fe y la posibilidad de comenzar nuevamente, recordando a cada privado de libertad que su valor va más allá de sus errores.
Por su parte, las autoridades penitenciarias agradecieron este gesto de solidaridad, destacando que está actividades fortalecen el ambiente de respeto y contribuyen al bienestar espiritual de todos.

