Motivadas y demostrando sus habilidades y destrezas, un grupo de Privadas de Libertad que conviven en la Penitenciaria Nacional Femenina de Adaptación Social continúan con sus clases del Taller de Muralismo “Embelleciendo Nuestro Entorno”, utilizando esta disciplina como una herramienta de rehabilitación y expresión personal.
Las internas, con gran dedicación, plasman su arte en diferentes espacios dentro del recinto femenino, embelleciendo el ambiente con colores vibrantes. Uno de los colores más destacados en sus murales es el amarillo, que simboliza la luz, la creatividad y la juventud.
Este color, asociado a la energía positiva, se convierte en un símbolo de esperanza y transformación, reflejando el potencial de cambio y crecimiento de las participantes.
A través de este proceso, las internas no solo enriquecen su entorno, sino que también fortalecen su autoestima y capacidad creativa, demostrando que el arte es una vía poderosa para la rehabilitación y el desarrollo personal en cualquier circunstancia de la vida.