En un acto de profunda solidaridad y humanidad, las autoridades del Centro Penitenciario de Puerto Lempira, en Gracias a Dios, extendieron un permiso especial a una persona privada de libertad, ante el sensible fallecimiento de su querida madre.
Con el propósito de permitirle despedirse de quien le dio la vida, el interno fue trasladado hasta el lugar donde se encontraba el féretro de su madre, brindándole la oportunidad de acompañar a sus familiares y vivir este doloroso momento junto a sus seres queridos.
Este gesto refleja que, aun en medio de la privación de libertad, la humanidad, la empatía y el respeto por los vínculos familiares permanecen presentes. Las autoridades penitenciarias expresaron su solidaridad y acompañamiento a la familia en este momento de profundo dolor. Que su madre descanse en paz.





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